Tan delicada como el vuelo de una mariposa
Mientras se ponía sus medias de seda, y ya puestas, se volvía a pasar sus manos por ellas, le resultaba gustoso ese tacto, distraida iba pensando en él, ¿se atreviría a decirle algo esta vez?.
Ella sólo soñaba despierta con tropezarse, o... con una simple mirada, y en sus más intensos deseos que él respondiera con otra suya.
Estaba segura que estaba hecho a su medida, tan galante, tan seguro de si mismo, tan inteligente, cómo llamaría su atención...
Cuando pasaba por aquel pasillo, había un recóndito escondite que su imaginación había convertido en un lugar secreto, siempre miraba hacia dentro al pasar...
Ella esperaba que un día y por sorpresa y sin mirar hacia allí, la cogiera por el brazo, la estiráse hacia dentro y rápidamente le robara un beso en aquel ricón y que después se marchara como un ladrón, sin decir nada, ese beso ya era suyo y de nadie más, no robaba.
Pasaba intentando no mirar... como si eso de mirar le trajera mala suerte, pero no podía dejar de volver la cabeza, y... seguía sin estar allí.
Aquella vez que tropezó con él , le tocó la mano casi sin querer queriendo, y él le dijo: - eres tan delicada como un vuelo de mariposa-, ¿por qué le tuvo que decir eso?, él no se había detenido a pensar que eso podría provocar un bucle infinito en su cabeza.
Está vez decidió cambiar el papel y convertirse en el gato y no el ratón asustado e inseguro de siempre, pasar a ser la protagonista en vez de la espectadora. Se puso en marcha y utilizó todas sus armas de mujer...
Consiguió llevarlo a su campo y volverlo loco, loco por ella...
ELLA que había sido EL en otro tiempo, encerradada en un cuerpo de hombre, sólo unos años separaban de ser ya ELLA completamente. Había pasado por quirófano tantas veces hasta conversirse en ... la ELLA que había sido siempre. Fué entonces cuando cambió su vida, pero hasta conocerlo a él nunca se había enamorado de verdad.
Ahora que el ya bebía de sus labios, y siempre contestaba que no a sus suspiros de amor más allá de los besos.
Ahora era el momento de decirle que un día fué EL aunque siempre fue ELLA.


