Se quitó toda la ropa y se miró al espejo
Salió de allí, se dirigió hacia el metro, miró y se dijo: -once paradas todavía - tenía prisa quería llegar a casa cuanto antes, lo tenía que ver con sus propios ojos.
Había estado muchos días intrigada. Abrió la puerta de casa, encendió la luz, no había nadie, le daba miedo pero tenia que hacerlo, llegó a su habitación, cerró la puerta y echó el cerrojo, se puso ante un gran espejo en la que se podía ver toda de una vez, muy lentamente se retiró el pañuelo que llevaba en la cabeza, pero bajo la cabeza, aun no quería ver nada, a continuación se quitó toda la ropa, era verano y le costó muy poco deshacerse de ella, contó un, dos, tres y aguantó la respiración, algo que hacía desde que era niña, se volvió hacia el espejo ...
-¿Quien era aquello que le miraba desde el otro lado del espejo? - no pudo contener las lágrimas, se derrumbo, estaba tirada en el suelo desconsolada, no podía ser realidad, ¿por qué a ella? ¿cómo había podido llegar a ser un monstruo? hacía menos de un mes que era una persona normal; sentía una soledad tan inmensa, perdida, sin solución. La muerte era lo que menos le preocupaba en esos momentos, pensaba ojala me muriese ahora mismo, pero podía ser cualquier día ... Le acababan de quitar la venda que durante muchos días había llevado, y que le había escondido lo que no quería ver, no quería vivir, no había rastro ninguno de su enorme cabellera y donde antes había habido un pecho ahora sólo quedaba una enorme cicatriz, no sabía, no quería, no podía, no debía...


