Visiones (5)
Hacía días que esperaba respuesta, pero... no llegaba nada, ni un e-mail ...ni una llamada, estaba nerviosa.
Pasó ese fin de semana y otro, aquel otro Mario que me dijo que le daría la carta...
Me decidí a escribir de nuevo, ni siquiera le había escrito dándole las gracias por su ayuda, y por sus palabras, que me dejaron a la espectativa.
Le escribí para agradecerle y no aguantaba que me dijera cual había sido la reacción de Mario, cada vez estaba más segura que era mi hermano, y no sabía como explicármelo, pero ya no era cosa de visiones, sinó que había un amigo suyo que coincidía con el parecido tan espectacular entre los dos... mi hermano Miguel y Mario.
Le escribí un e-mail, y me contestó, no tan simpáticamente como la primera vez, esta de ahora era más fria, como si hubiera cambiado de opinión al respecto o... como si ocultase algo, sin nada más que -si, se la entregué ... han pasado muchas cosas desde la entrega... en fin, yo de ti no esperaría nada, no creo que el parecido sea para tanto. Olvidalo!.
Era como un jarro de agua fría, ¿Cómo que nada? pero si me dijo que eran como dos gotas de agua, qué le frena... ahora. Pero ¿cómo era posible? que hubiera llegado al punto de inicio otra vez...
Le conteste enseguida, diciéndole eso mismo...




