¡¿Empieza por la "X"?!
Tengo una pregunta desde hace mucho tiempo, quizás no la he considerado el suficientemente importante como por querer profundizar hasta ahora. Pero el que sí es cierto, es que cada vez que me sucede me intrigo, y no me lo vuelvo a preguntarme hasta que me vuelve a pasar.
A veces, lo he comentado con amigos o conocidos, en aquel momento mismo. Siempre que pasa, ha de haber alguien que pregunta, uhhhhhh ... ¿cómo se llama? ¡ahora no me sale!...
Leyendo un artículo sobre los diferentes tipos de aprendizaje y de la memoria, y me ha venido a la cabeza, con el que me he puesto a investigar sobre el tema, para ver si con la búsqueda encontrara alguna respuesta que se acerque, para calmar mi curiosidad.
¿Qué me pasa?, pues es bien simple, a veces, alguien hace una pregunta, que teóricamente se la respuesta, de aquellas que decimos ... "¡la tengo en la punta de la lengua!".
Sin saber de dónde viene, digo: Empieza por "X"! o la letra que sea; y rápidamente me retracto por la inseguridad que me provoca, dudo y me pregunto: ¿pero de dónde ha salido esta inicial?, muchas veces con esta simple ayuda, el otro, quien ha hecho la pregunta, ya sabe qué palabra es con esta simple pista, y mucho antes que yo, que sigo pensando cómo ha venido esta letra a parar a mi cabeza; hecho que nunca me ha dejado de sorprender, y por otra parte surgiere la segunda pregunta: ¿porqué no me ha salido la la palabra entera y sólo la inicial?.
Quizás le pasa a todo el mundo, o utilizan otras formas, o no son tan osados como yo por decir la inicial en un acto de reflejo.
Entonces ¿qué sucede? que tenemos un procesador que guarda los archivos antiguos o palabras en desuso con las palabras comprimidas, y que deja el nombre del archivo con la letra inicial, ¡no se!, la cuestión es saber cómo se acierta.
Me he puesto manos a la obra a buscar información, y he encontrado respuestas, aunque no exactamente una respuesta directa, pero se acercan mucho más del que me pensaba encontrar. Me parece que me servirá como contestación y me daré por satisfecha, al menos por el momento.
Antes que nada, compartiré con vosotros una relación de los diferentes tipos de memoria que existen ahora. Diferenciaremos entre Memoria Sensorial, Memoria a corto plazo y Memoria a largo plazo, estas a la vez se sub-dividen en otras:
1- MEMORIA SENSORIAL
Se denominan «memorias sensoriales» a una serie de almacenes de información provenientes de los diferentes sentidos que prolongan la duración de la estimulación. Esto facilita, generalmente, su procesamiento en la Memoria Operativa. Los sentidos más valorados: vista y oído.
2- Memoria a corto plazo: MEMORIA OPERATIVA
La Memoria Operativa es el sistema dónde el individuo maneja la información a partir de la cual está interactuando con el ambiente. Aunque esta información es más duradera que la almacenada en las memorias sensoriales, está limitada si no se repasa. Esta limitación de capacidad se pone de manifiesto en los efectos de «primacía» y «recencia». Cuando a las personas se les presenta una lista de elementos (palabras, dibujos, acciones, etc.) para que sean memorizados en un breve lapso de tiempo recuerdan con mayor facilidad aquellos ítems que se presentaron al principio (primacía) y al final (recencia) de la lista, pero no aquellos intermedios.
3-Memoria a largo plazo:
3.1.-MEMORIA PROCEDIMENTAL
La Memoria Procedimental puede considerarse como un sistema de ejecución, implicado en el aprendizaje de diferentes tipos de habilidades que se activan de manera automática, como una secuencia de pautas de actuación, delante de las demandas de una tarea de manera inconsciente, las habilidades se adquieren de manera gradual, el grado de adquisición de estas habilidades depende de la cantidad de tiempo empleado a practicarlas.
3.2.-MEMORIA DECLARATIVA La memoria declarativa es aquella que permite un recuerdo deliberado y consciente sobre el conocimiento del mundo y nuestras experiencias personales. Su establecimiento se basa en el aprendizaje relacional, es decir, el basado en evaluaciones, comparaciones e inferencias conscientes entre informaciones diversas. Dentro de esta habría la Memoria Episòdica y la Memoria Semántica.
La distinción de «Memoria Semántica» da cuenta de un almacén de conocimientos sobre los significados de las palabras y las relaciones entre estos significados, constituyendo una especie de diccionario mental, mientras que la «Memoria Episódica» representa acontecimientos que reflejan detalles de la situación vivida y no sólo el significado. Pues la respuesta a mi pregunta está en la Memoria Semántica, y la respuesta a mi pregunta es la huella mnésica.
Tener una palabra a la punta de la lengua, olvido de nombres muy conocidos… Este es otro de estos olvidos más expresados, y quizás por esta forma persistente de ser, hace que se empiecen a recuperar esta palabra o este nombre que ahora mismo no los viene a la mente, dificultando todavía más la localización de la "huella mnésica" por el componente emocional alterado que crean.
Hace falta tener en cuenta, el amplio número de palabras que forma nuestro lenguaje o el amplio archivo de recuerdos de nombres, lugares e informaciones de todo tipos que guarda nuestra memoria.
Imaginemos, o comparemos, nuestra memoria con una buhardilla en la cual los objetos más antiguos depositados en él van quedando atrás, tapados por otras de más recientes. Salvo que recuperamos algún objeto antiguo de vez en cuando y, tengamos "fresco"dónde lo hemos dejado, según pase el tiempo, por lógica y nuevamente por economía de nuestro cerebro, se irán comprimiendo en la "huella mnésica", es decir, la "punta del hilo" del cual estirar para recuperar este nombre o información buscada.
Unos de los ejercicios que propone un taller de memoria es escribir palabras que …….. Empieza por la letra "X".
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EL CARTEL DEL ASCENSOR (Capitulo 11)
Entonces ... -interrumpió mi abuela,
otra vez cambiándome, sino de escenario de tiempo:
Acompañada
por la Guardia Civil fui a reconocer a aquel otro hombre, para ver si
ese cadáver era el supuesto Miguel, me impresionó
muchísimo, pero ... no era, por un momento me
alegré.
Le tenía que echar la culpa a alguien de mi dolor y de mi rabia... aquel hombre ... no tenía ni la más remota idea de donde lo había visto. Si no era el tal Miguel, ¿quién era?, justo ahí fue donde me citó a mi, todo me apuntaba a el.
Después
de varios meses de investigación nada hallaron, nadie sabía
quien era el muerto. La guardia civil achacó a un intento de
robo o ajuste de cuentas, y que las dos partes salieron mal parados,
pero yo seguía insistiendo ¿qué ajuste de
cuentas? era un hombre pacífico, allí podría
haber alguien más ¿dos muertos que se matan entre
sí?...
Luché entre el dolor y la rabia durante
mucho tiempo, pero tenía cuatro hijos había de salir
adelante, no me daba miedo seguir sin mi Antonio, pero la injusticia
me producía una sensación de desasosiego y no quería
traspasar a mi familia ¡bastante estaban sufriendo mis pobres
hijos!.
Llegó un telegrama, me lo traía "el
Cartas". En el pueblo no era una cosa común, hubo
revuelo, siempre era noticia algo fuera de lo común, entonces
no teníamos televisión, solo radio, y cualquier cosa
era noticia.
Anunciaba la llegada de mi padre, si, mi padre! y que no comentase con nadie, pero no quería que me asustase.
Hasta ese momento aunque me había hecho innumerables preguntas
sobre el, creía que no le importaba mi existencia.
Allí
estaba frente a mi, que tenía que hacer después de
tanto tiempo, ¿darle un beso? ¿un abrazo? no, no,
porque ser hipócrita yo no le tenía ni la más
mínima estimación, solo curiosidad. No sabía
quien era, podría ser el padre de cualquiera, le acompañaba
otro hombre, aquel que durante tanto tiempo estuvo en mi memoria.
Eché a correr para avisar a todo el mundo, de que aquel podría haber
sido el que mató a mi marido. Salí como pude, muy
lentamente como si todo me pesara, pasos de gigante, como si se
tratara de una película pasada a cámara lenta , no
podía gritar, nadie me oía........ me desperté
sudorosa, había sido una pesadilla... fue justo entonces
cuando empecé a recordar primero vagamente... después
... me pasaban rápidamente imágenes por la cabeza... mi
hermano.. todo lo que aconteció aquellos días... solo
podía decir ¡Dios mio! ¡Dios mio! ¡Dios
mio!
Esa misma noche ya muy tarde alguien habría la
puerta, siempre estaban abiertas en el pueblo, mi padre allí
estaba otra vez, y esta vez de verdad, se me abalanzó y me
abrazó como si de una niña se tratara, en aquel momento
sentí su sincero cariño, aquel abrazo, me cogió
entre sus manos la cara, miró con ternura a los ojos y los vi
húmedos, pasaron unos instantes, y me preguntó ¿dónde
están mis nietos?... que pregunta tan extraña, sus
nietos... -y siguió diciendo- y los sobrinos de este
hombre.
Están durmiendo -le dije como si lo acabara de
ver hacía unos días y solo lo había visto una vez....
Tu prima
Mari Carmen es la que nos manda las fotos que tu le envías, y
la que nos informa de como te va la vida. Pero deben estar muy
grandes ya, tengo tantas ganas de conocerlos, aunque aún no se les puede decir quien soy. Se fue a las
habitaciones, el sabía donde estaban, de hecho esa casa es la
que yo había nacido, y el había vivido antes que
yo.
Me quedé frente a Miguel, el había cambiado
un poco, no tenía aquel aspecto tan sano, supongo que era por
los efectos del viaje, me dio un fuerte abrazo y me indicó
para ir a la cocina a hablar, tenían poco tiempo, nadie debía
saber que estaban allí.
Llegó mi padre también,
me explicaron todo lo que aconteció esos años, me
repitió lo que hasta ese mismo día había
recordado, el Molino del Espinal lo había cedido a Miguel y
mi, del porque irse a América con tanta urgencia, de porque no
se había comunicado conmigo, del porque mi abuela y mi tía
no me habían explicado nada, quien mató a quien, ...
era el momento de acometer con las decisiones que habían
tardado tanto tiempo en afrontar.
En la cocina justo en una de
las esquinas había una vitrina, que en realidad era una
despensa. Quitó los alimentos, quitó todas las baldas,
al quitar la del medio quedaba un hueco en la pared, un trozo de
madera blanca que se venia con ella, tapaba ese agujero que parecía parte de la
pared.
De allí extrajo muchos documentos, me enseñó
las escritura del Espinal, el mapa y todos sus lindes, aquello tenía
muchísimas hectáreas, porqué valían
tanto...
Mi tío abuelo sacó un mapa viejo y
empezó a explicar:
¿Ves aquí alguna cosa
especial?
-sí, una cruz en rojo -dije yo
-¿Y
a qué te recuerda esto?
- A un tesoro, como en la película
de la Isla del Tesoro -les dije. Me salió una sonrisa picarona
¿todo había sido un cuento? ya dudaba, pero... ¡¿era un cuento?!, ¿mi madre volvía a tener razón?,
todo este tiempo y era cuento, no lo podía creer, yo no era tan mayor, pero los tesoros
enterrados los tenía bastante superados. Les dejé
seguir el relato, sin interrupciones y esta vez relajada, un cuento
de tesoros para casi una adolescente. Mira que ponerle una cruz tan grande en rojo, yo creo que yo sería más disimulada.
Que si los que buscaban el tesoro eran
los malos, que si ellos fueron a buscarlo, que si murieron en un
derrumbamiento los 3 socios de la empresa los que querían
arrebatarles las tierras (los malos), que si confundieron a Antonio con Miguel y
por eso lo mataron aunque él se llevó uno de ellos por
delante, que si Miguel fue en el socorro de le explicó todo moribundo
y fue a buscar ayuda.... en fin que ni como cuento.... había pasado esta edad para mi, unos años atrás puede ... ¿pero
ahora? ... tesoros y catatumbas, menos mal que no habían
puesto lindas princesas que dejaban caer su linda cabellera por los
muros de la torre... eso ya no había quien se lo tragase, le
podían haber cambiado el final por alguno más
increíble, pero usarían argumentos finales comunes en los
cuentos y en las novelas de aventuras, para acabar con el de una vez,
y conmigo también... mataban dos pájaros de un tiro, solo faltaba "el colorin, colorado, este cuento se ha acabao".
Pero no dije nada, les
expliqué que me había encantado todos los relatos y que
menuda vida que habían tenido (tanto esfuerzo que había hecho mi abuela en que lo creyese no la iba a desilusionar ahora) y estaba contenta que todo se había resuelto, como si me hubiera tragado el cuento por completo.
-Fui a mi
madre y le dije: tenías razón mamá, solamente
era un cuento, ha sido magnífico, pero también una lástima por no ser verdad, la verdad que me he decepcionado un poco creía que era algo real.
-Mi madre me dijo:- ¡así es tu abuela!, y por lo que veo su hermanastro le va de perilla, son tal para cual. Ya te lo dije chiquitina!
-Mamá, ¡te he dicho mil veces que no me llames chiquitina!
(...)
Dos meses después volvía
ha haber un Cartel en el Ascensor...
Continuará ...
Viaje a la Supertierra 2
Después de tanto de tiempo esperándolas, ya están aquí, y ahora pasarán tan rápidas que no dará tiempo a saborearlas, pero ... he encontrado una forma de disfrutarlas fuera y leeeeejos, y además gratis.
Y después de varios intentos de ir de vacaciones a la Supertierra ...(cómo os comentaba hace un par de días), realmente quería hacer algo diferente y sin gastar demasiado (en estos tiempos hay que apretarse el cinturón).
Habiendo buscado varios medios de transporte como una nave espacial que tardaba 40 años y dos semanas entre ir y volver a la velocidad de la luz, un platillo volador que solamente corría a 80km/hora y no me quedaba esperanza de llegar viva al lugar, o la escoba voladora de una amiga, pero que dice que su jurisdicción llega hasta la luna y solamente la parte española, un puntito que debe pasar toda la noche sin poder moverse de allí, (se ve que no hay buen rollo entre brujas de este y de otros planetas y no puede pasar de los satélites anexados). Me ha explicado que que también ha afectado el tema del NO al consumo de productos catalanes, y que los servicios de las brujas catalanas no son bien vistos últimamente en cualquier parte del mundo y esto se ha hecho extensivo al resto de planetas. En definitiva que a las demás si las dejan salir, ......¡quizás otro año no tendrá el coto de caza restringido!. Ahora que lo pienso le podía haber pedido a Guarandina, la Superbruja de Obolog en Venezuela, por allí a lo mejor no está tan acotado.
O sea, que he vuelto a hacer un nuevo intento, y directamente he contactado con los habitantes de la Supertierra. Y puesto que no había manera de conseguir direcciones de e-mails, y si allí usaban otro supersistema de supercomunicación con el superinternet de la supertierra, casi estaba segura de que no sería compatible con el nuestro por la supervelocidad de allí, con el agravante de que por mi zona no es demasiada fiable el tema de Telefónica, hablando de conexión estable y velocidad (bien..., en velocidad de cobrar no me puedo quejar, en este caso si son rápidos y eficientes).
Entonces he decidido probar con un mensaje super-inteligente por super-telepàtia super-codificado, y he conseguido que me inviten a pasar allí las supervacaciones como super-embajadora terráquea que me super-merezco.
El super-mensaje telepático decía así: ( como nota importante decir... que mis pensamientos se han entrecruzado con el mensaje telepático y son los que están entre paréntesis):
***************************************************
Asunto: Quiero ir a la Supertierra, porfaaaa!!!
Este era el mensaje super-inteligente, el resto que viene ahora... les ha costado de entender
Queridos habitantes de la Supertierra,
(Qué al final) Respecto a mis vacaciones que mi jefe me ha dicho que 40 años y dos semanas ¡qué ni hablar!, y como máximo tres semanas (y he claudicado) y localizable (si, si, localizable, jaja; pero realmente le he dicho que por supuesto que sí, ningún problema), y como que no encuentro medio de transporte adecuado (solamente tenemos transportes contaminantes y lentos, no interesan los inventos con otros combustibles que no den tanto poder y dinero), les pido por favor que me vengan a buscar a partir del 16 de noviembre del 2007 del calendario gregoriano (es que tenemos un rollo de calendarios, unos están en los 5000 y pico años, .... otros en el 2007..... , que no se equivoquen).
Me gustaría visitarlos y así conocer los habitantes, sus formas de vida, sus costumbres, la flora, la fauna. Estaría muy agradecida en que me acogieran solamente unos días. (que pasote sería pasar tres semanitas a cuerpo de rey; ¿tendrán jacuzzis?).
Después me ocuparía personalmente de transmitir esta experiencia a la gente de la tierra (bien... quizás solamente a mis compañeros de un centro de salud mental, a la que seguro voy a parar, o a un laboratorio de seres extraños para investigar, con la excusa de ponerme en cuarentena, ... ufff....posiblemente no tendría que abrir la boca, es que a los que piensan diferente los tratan de locos), y les estaría profundamente agradecida también por alimentar mi curiosidad.
Por el tema de las comidas no se quiten el sueño (que al paso que va mi sueldo congelado, me tendré de acostumbrar) que por dos semanas que no coma no me pasará nada. (así estaré entrenada por hacer huelga de hambre encadenado a la puerta del jefe, además ....si me llevo de allí productos transgénicos puede que no me los dejen pasar por la aduana interestelar.... Por cierto, ¿tendrán también prohibiciones en el tema de los líquidos? Ya veo que no podré llevar ni el champú tampoco allí).
Acabando, solamente decir que estaría encantada de compartir estos días de libertad (libertad, libertad,... siempre entre comillas, está claro...) con ustedes.
Aprovecho el momento para enviarles un cordial saludo (o como se diga en este planeta)
EstrellaWendy
piiiiiiiiiiiii............. enviar mensaje telepático..... transmitiendo....... *************************************************************
Con el que me han contestado casi inmediatamente:
*************************************************************
Asunto: RE:Quiero ir a la Superterra, porfa!!!
Estimada EstrellaWendy,
Para pasar unas vacaciones de balde en nuestro planeta no hace falta que se enrolle tanto, ni que los mensajes sean tan ambiguos (sí que son complicados en su planeta, que para explicar algo; dicen otras de diferentes a las que piensan, ¡no me extraña que no se entiendan en este mundo!).
Solamente hemos entendido la parte del asunto "Quiero ir a la Supertierra, porfaaaaaaaa!!" el resto hemos tardado en descifrarlo, aquí no necesitamos tantos cuentos chinos para explicar lo que deseamos o anhelamos... en fin .... el día 16 a las 00:00 hora local suya, esté preparada en su casa.
La tenemos localizada con el google eart de su planeta (sabe que tienen vigilantes de la playa, perdon...quiero decir del planeta?, es la de la terraza que va en pelotas, pasará una "COSA" a buscarla por su terraza (como aquí no tienen, y no sabría como explicárselo...), y en unos instantes estará con nosotros.
El mensaje se ha acabado!
Ex-trabajadora de Vueling y ahora
"Concededora" de vacaciones gratuitas en la Supertierra para galácticas con cara dura.
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Claro!!!, como que no estoy demasiado acostumbrada a usar este sistema de comunicación (telepático), quizás se ha cruzado algún pensamiento no conveniente de por medio, pero bien... me han invitado igualmente, que era en definitiva lo que quería.
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Un sueño o un desdoblamiento?
Un sueño que tengo a menudo, yo creo que me despierto pero en realidad
estoy soñando.
O sea, teóricamente me despierto
por algún ruido, estoy segura que estoy despierta, pero no, como si se
tratara de otro nivel del sueño, estoy en mi casa, en mi habitación,
mi cama, sin ningún indicio de que esté soñando.
Entonces por el ruido me levanto, y me voy hacia fuera de la habitación al descansillo de las escaleras, pongo en marcha el luz, y no funciona, voy a los otros interruptores, y tampoco, no hay ninguno que funcione.
Desde que tengo este sueño, estoy soñando pero soy consciente de que estoy entre sueños, la pista ..claro, está en el interruptor de la luz voy a comprobarlo.
Entonces intento despertarme de verdad, a veces lo consigo, pero muchas veces no, el sueño puede tener de dos o tres niveles hasta conseguirlo, con la prueba-error se en qué dimensión estoy.
A que no sabéis que hago si me despierto de verdad?. Sí, efectivamente, me vuelvo a levantar miro si funciona l a luz. ¿Qué pasará el día que no haya luz a casa de verdad y me despierte? ¿Pensaré que es un sueño? ¿Será tan real como cuando estoy teóricamente adormecida?.
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El cartel del ascensor (Capítulo 10)
Sabes que faltan solo unos días para ver a Miguel, ¡hace tanto que no lo veo! -interrumpió ella- esta vez aprovechará la compañía del viaje de nuestros sobrinos para venir a verme, y conoceros, dice que está seguro que no tendrá otra oportunidad, está muy viejo pero que aún puede viajar, que se quedará conmigo este año hasta que ellos vuelvan, allí dice que no lo necesitan para nada, que sólo estorba.
Esperaremos estos días para el final de la historia, será un relato conjunto, así podrás escucharlo en primera persona, ya verás...
Después de varios días llegó Miguel, no era la foto que tenía en la cabeza, era mucho más viejo, (claro que lo imaginaba más viejo, pero nunca llegas a quitarte la fotografía de la mente). El pelo blanco como la nieve y unos ojos azules muy profundos, parecía que tenía rayos x en la mirada y que podía leerte el pensamiento. Pasaron varios días, entre idas y venidas de casas diferentes saludando a toda la família. Poco a poco fué adaptándose y aposentándose en lo que sería su nuevo hogar temporal.
Se pasaban los días hablando de sus cosas, tenían tanto que explicarse. Los ratos que podía, iba y me sentaba de rodillas delante de la mesa del sofà, los escuchaba mientras dibujaba alguna cosa, mi deporte preferido. Casi nunca entendía nada, hablaban con nombres propios o con apodos de gente que yo no conocía ni sabía de donde eran, nada, la mitad de las veces me quedaba a dos velas.
Me ha dicho tu abuela, que tu eres la escogida -me dijo Miguel
¿La escogida?- dije yo -¿para qué?
Ya lo sabrás -me contestó
(¡De verdad!, vaya par de hermanos, son tal para cual, tantos misterios... nunca llegan al final de las cosas -pensaba yo. Y yo seguía esperando que mis preguntas se fueran desipando, pero nunca era el momento. Quizá mi madre tenía razón y solo había sido un cuento).
De repente, empiezó otra vez el relato, ahora era el mi tio-abuelo, el que me explicaba su versión:
Como ya sabías ... el otro muerto del Molino del Espinal no era yo, que aquí me ves, vivito y coleando.
Solo tenía cinco años, cuando nació tu abuela y murió mi madre, todo al mismo tiempo, odié a esa enana mucho tiempo, ...un recuerdo muy doloroso.
Al cabo de un tiempo me fuí de allí con mi padre, muy bien no sabía porqué, aunque en el fondo me alegraba no llevar a la peste de la que llamaban mi hermana, no la veía muy a menudo estaba siempre con mi abuela y mi tía, vivía con ellas, y me parecía muy bien, yo ya era todo un hombre ayudaba a mi padre en su trabajo, le era útil.
Mi padre se volvió a casar con una bellísima persona, y ... de un día para otro, otro vago recuerdo, el primer largo viaje en barco, ese viaje lo repetiría unas cuantas veces en mi vida de vuelta, y todas con la misma misión, buscar a tu abuela.
Era mi oportunidad, esa noche ella iba sola, nadie que la acompañara en su larga caminata; había buscado mil excusas para encontrarme con ella sin levantar sospechas; pero ese día todo salía a pedir de boca. Se puso a llover y se dirigió al Molino del Espinal, ¡yo no lo podía creer! todo en el mismo sitio, ¿casualidad? o sus raices hablaban y la dirigían a su destino.
Vi como entró en el Molino, esa noche de tormenta que hasta el mismo demonio se asustaría; me quedé paralizado debajo de la lluvia torrencial un rato, no quería asustarla. En momento que me disponía a entrar y cuando estaba a punto de dar el paso, ví salir a su burro cagando leches e inmediatamente ella detrás, se quedó atrapada entre las ramas, todo ocurrió muy deprisa, la saqué de allí y volví con ella al Molino. No mucho rato después paró en seco, sólo quedaba rastro en el mojado paisaje porque las estrellas volvían a relucir como si no hubiera pasado nada.
Ella seguía inconsciente, se dió un fuerte golpe con una grande rama de un arbol que le cayó encima... despertó sobresaltada.
Le fuí explicando poco a poco, que le había pasado, me dió las gracias y me dijo que volvería a casa, dejó sus cosas allí (las alforjas), volvería con el burro a recogerlas, pesaban demasiado. Le dije que la acompañaría y que por el camino le explicaría porque me encontraba allí, y porque la andaba buscando. Al principio noté mucho recelo contra mi, poco a poco fué disminuyendo su cara de asombro y convirtiéndose en una pregunta constante... tantas dudas le había creado que no me dejaba decir lo que había venido a explicarle.
Las próximas vacaciones me voy a la Supertierra
Al fin, unas vacaciones algo laaaaaargas!.
Me ha dicho que entre ir y volver cuarenta años, además del tiempo que me quede allá, o sea que en 40 años y dos semanas volveré a estar aquí; no os preocupeis el tiempo pasa volando, y si voy volando todavía pasará más deprisa.
La foto de la publicidad pinta bien, no?
¡Qué culpa tengo yo de que esté tanto lejos!. Si mi jefe me pone alguna objección sobre el tema, le diré: Escuuuuucha! a mí me hace mucha ilusión ir, una vez que te pido algo, ¡cuantas habré hecho yo por ti!, que pongan un AVE para ir más deprisa, o un transportador de materia de aquellos del Star Trek; mira que funcionan hace años, y yo debo sufrir las colas por ir en Barcelona al trabajo, con lo fácil que resultaría. A ver si en lugar de quejarte tanto, te enteras (mientras voy y vengo) dónde los venden estos artefactos, y te ahorras los peajes de las autopistas, seguramente a la larga saldrá mucho más económico. (¡Supongo que lo entenderá!).
Si me dice que no, total, cuando vuelva quizás no este; en los tiempos que corren la gente no aguanta tanto de tiempo en un puesto de trabajo, ya no es como antes.
O sea que yo ya tengo los billetes!. Me han dicho que debo traer ropa de abrigo, que hace algo de fresco (200 grados centígrados bajo cero), bién, pero en Soria también hace frío en invierno y lo he aguantado.
Me han asegurado que hay agua líquida y que me podré duchar cuando llegue, que me traiga el jabón de casa por si las moscas no usan allá. He visto que todo... no lo tienen muy claro, al fin y al cabo es igual, ... ¡cómo perderme 14614 días de vacaciones!.
También me han comentado que la cobertura del móvil se posible que no llegue, o sea quien me quiera contactar que me envie un e-mail, supongo que de esto si que tienen. La verdad se que no me preocupa nada el tema de Internet, en la Supertierra dispondran de superinternet, o sea que todo lo tendrán super..., SuperTV, SuperSuperMan, SuperPeter Pan, SuperPC, Super...., uff dejamos de imaginar que me podría ser que me desviara del tema.
También podría imaginar en negativo SuperTVbasura, SuperCulebrón, SuperRevista del corazón. Mientras no tengan SuperCalentamiento Global de la Supertierra, y que tengan SuperSoluciones, me conformo.
Una cosa os he de decir, amigos mios: ¡no me espereis despiertos! que según este el tema... ¡no vuelvo!, ya me ireis informando de primera mano.
Sí la Tierra sigue con bandera roja, seguro que me quedo allí.
El cartel del ascensor (capítulo 9)
Dispuesta otra vez a hacer ganchillo, se ponía sus gafas de cerca, realmente que ojos parecía que los tenía el doble de grande con aquellas lentes, casi daba miedo cuando te miraba. Tejiendo aquellas colchas interminables, no se cuanto tiempo tardaba en hacerlas, a mi me hizo una, la verdad no se ni donde la tengo guardada, pero es toda una obra de arte, ¡qué paciencia!.
Lo que más me impresionaba era su larga cabellera, siempre llevaba moño tan bien peinado con aquellas horquillas, que me preguntaba ¿cómo se lo podía hacer ella sola?. Alguna vez cuando la había visto peinándose le decía - déjame abuela que te cepille yo el cabello-. Me parecía que estaba peinando a una anciana indígena arapahoe, aquella melena tan larga y lisa, que poco se parecían sus hijas. Al acabar el desenredo, con sus pequeñas manos huesudas tan hábiles, desaparecía todo el en una pequeña bola, tan bien dispuesta, como si cada pelo de su cabeza tuviera un lugar ordenado alfabéticamente en su cabeza.
Cuando estaba bien, no tenía tiempo de explicar tantas cosas, tampoco me preocupaba, que estuviera en su salsa de siempre, me daba ánimos, pero me tenía intrigada.
Me dijo -ven, ¿has acabado con el dibujo que estás haciendo?
Me falta un poco -le dije-.
Cuando acabes te seguiré explicando. Rápidamente, le respondí que me habían dejado una semana para entregarlo y decidida a escuchar de nuevo, corrí a su lado.
Nunca empezaba por donde había acabado, iba y venía años atrás, años adelante, y aunque intentase guiarla haciendo alguna pregunta para volver, ella contestaba escuetamente y volvía a su relato, lo único que conseguía con mis interrupciones eran cortas respuestas e intrigarme aún más, o sea que no perdía el tiempo la dejaba que fuera por el camino que ella había dispuesto para ese día.
Empezó a explicarme la muerte del abuelo Antonio, lo encontraron en el Molino del Espinal unos conocidos del pueblo. Estaba agonizando, solo entendía ¡María, María, María!, ¡escóndete y perdóname!, varios hombres lo ayudaron a ponerlo en el mulo para trasladarlo hasta el pueblo. Murió por el camino.
Por el camino decía- ¡busca a tu hermano María!, ¡búscalo por favor!. Uno de ellos dijo que lo llevarían al médico más cercano, en Motril estaba el hospital. Antonio solo repetía y repetía- tengo que ir a casa, tengo que hablar con María, por favor!, no quiero ir a ningún médico, por favor, por favor. Finalmente accedieron, pero resolvieron separarse y uno de ellos iría a la guardia civil , todo apuntaba a ser respuesta de una sangrienta pelea. Otro de ellos avisaría al doctor más cercano para que se presentase en su casa. Pero no llegó a casa vivo, como sabes. Entonces yo no sabía que querían decir esas frases, mi ofuscación, mi pena y mi rabia, mi comprensible mal ni había parado atención los primeros días en las palabras que me habían transmitido, después fueron cobrando forma, aunque no entendía que quería decir con mi hermano, solo tenía dos primas o hermanas.
La guardia civil me hizo muchas preguntas, les hable de todo, de la carta, de aquel misterioso personaje, Miguel y de que requería mi presencia en esas dos semanas, pero todo fue inútil nadie conocía a ese hombre, en el fondo yo tampoco creía que fuera el, pero... todo apuntaba... Quizás Antonio y sus celos ... habían provocado esa pelea mortal, aunque no era un hombre violento, más bien todo lo contrario... no estaba solo allí, había otro muerto, nadie sabía quien era. Ella tendría que ir a reconocer a ese otro hombre, podría ser el hombre que ella recordaba de las montañas, Miguel.
Continuará...


