LA MENDIGA DE AMOR
martes, 06 de mayo del 2008 a las 00:30
Estaba sentada junto a la parada de metro en su taburete portátil,
el bullicio escondía a la viejita entre piernas de pantalones,
no tenía platillo en el suelo ni en la mano para dejar monedas,
sólo un cartel que decía:
"ACUÉRDATE DE QUERERME UN POQUITO"

