El juego del Monstruo de las Cosquillas
El juego es parecido al escondite, de hecho igual, pero la diferencia es que cuando los encuentras les haces cosquillas y corres detrás de ellos, y si tienes pelo largo te lo pones por la cara para parecer más monstruo, sinó pones cara de monstruo, no tiene más, simple pero muy divertido para ellos, y estadísitcamente probado.
El otro día con una pregunta que me hizo un ser muy especial para mi, sobre mi nombre se me olvidó poner en la lista de nombres el más importante que me han dicho a lo largo de la vida, realmente tenemos muchos nombres, nos llamemos como nos llamemos, la niña,, la nena, la..., la mama, esa, aquella, mi capullito de alelí (que gracias a Dios este último no es mio, jajaja)... y además ahora tenemos los nick los que nos ponemos nosotros, en fin, a lo que iba...
Los pequeñajos me conocen como el monstre de les pessigolles (monstruo de las cosquillas), empezé siéndolo en mi casa con mis dos peques, pero un día me dió por ser el ese monstruo con sus amigos, y como es un pueblo pequeño esta notícia se difundió enseguida y casi todos los menores de 7-8 años me llaman así, y esté donde esté se me acercan los niños en grupo a preguntarme si jugaré al monstruo de las cosquillas... a veces me han puesto en un compromiso, pero... situaciones muy divertidas.
Todo esto lo digo porque ahora es el tiempo que compramos y compramos juguetes para los niños, mañana es fiesta en toda España y el sábado también y mucha gente aprovecha estos días (todo está abierto) para comprar los regalos de los Reyes (6 de enero), también los del Papa Noel (que también nos ha invadido) y a parte aquí tenemos otro que es el Caga Tió un tronco mágico que caga juguetes el 23 de diciembre por la noche (en Cataluña), por lo que esos días entre unas y otras cosas la casa de llena de juguetes inservibles, y los containers de cajas. Y la verdad que a ellos por mucho que pidan, les daría igual un palo con una cuerda enganchada, se lo pasan igual de bien.
Lo que más les divierte de verdad es que juguemos con ellos, por lo que estarían encantados si en vez de ir al centro comercial a comprar y comprar, por el simple hecho de que nos sintamos culpables por no regalarles más de nuestro tiempo y que necesitan de nosotros y lo paguemos con regalos inútiles, regalarles lo que les importa de verdad nuestra compañía.
Llega el tío que no lo ha visto hace seis meses con un juguete o dos, dependiendo del grado de culpabilidad que tenga de no haber visto a la criatura. Llega la abuela y tiene que ser el más grande, si es pequeño parece que sea menos que los demás, sobre todo que haga bulto, así la querrá más. Llegan los que son piezas pequeñas, ... en fin dos días para tirar cajas y recogerlo todo, y dos días que juegan con ellos, al final se quedan en un rincón, ... y un monton de tiempo invertido en algo que no tiene valor para ellos.
Así que ánimo, es mejor ser el monstruo de las cosquillas que ser el monstruo de las compras.


